La mujer de 87 años, Maricarmen, fue desalojada de su vivienda en el barrio del Retiro de Madrid, un hecho que ha conmovido a la sociedad. Tras ser expulsada de su hogar, donde había vivido durante setenta años, su imagen recostada en una camilla ha generado una fuerte reacción pública. La situación ha sido utilizada como símbolo por el Sindicato de Inquilinas, organización que se ha hecho cargo de organizar una manifestación en apoyo de la anciana.

El sindicato, creado en Madrid en 2017, cuenta con más de 4.000 afiliados y se financia principalmente con las cuotas de sus miembros. No recibe subvenciones y opera de forma asamblearia, brindando asesoramiento a inquilinos frente a propietarios. Este sábado convocó una marcha entre la Puerta del Sol y el Congreso, en un acto que busca visibilizar el caso de Maricarmen y denunciar las condiciones de los desahucios en la capital.

La protesta se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la precariedad de las viviendas en España. El caso de Maricarmen ha sido utilizado como ejemplo para criticar las políticas inmobiliarias y la falta de protección para los inquilinos. La marcha busca no solo apoyar a la anciana, sino también presionar por cambios en la legislación que afecta a los derechos de los arrendatarios.