La anciana Maricarmen, de 87 años, fue desalojada de su vivienda tras siete décadas de residencia, según informes recientes. El desahucio ha generado una fuerte reacción en la sociedad española, con manifestaciones en el centro de Madrid que se han multiplicado en las últimas semanas. La protesta, convocada por el Sindicato de Inquilinas, lleva el lema «Ni una Maricarmen más», exigiendo una solución al problema de la vivienda en España.

La situación de Maricarmen ha puesto de relieve la crisis de la vivienda en el país, donde la escasez de viviendas, su alto costo y la mala calidad han convertido el tema en una preocupación principal para los ciudadanos. La UE ha anunciado la preparación de una Ley de Vivienda Asequible, que permitiría a los ayuntamientos intervenir en el mercado en zonas con tensión. Sin embargo, el caso de Maricarmen ha mostrado la fragilidad de las medidas actuales.

La mujer sigue hospitalizada tras el desahucio, mientras las protestas se extienden a otras ciudades. Las autoridades han sido criticadas por su respuesta al caso, que ha sido visto como un símbolo de la falta de protección para los inquilinos en España. La situación continúa siendo un tema de debate nacional, con llamados a una acción urgente para garantizar derechos básicos.