Una ancienne residente de 87 años, con discapacidad del 50%, fue expulsada de su vivienda tras más de setenta años de residencia. La situación, que ha generado debate público, se centra en las dificultades de los ancianos para mantener su hogar en contextos de crisis económica. La mujer, que vive sola, no pudo hacer frente a las deudas acumuladas y fue desalojada sin previo aviso. La historia ha sido objeto de una encuesta realizada por un medio local, que busca analizar si existen medidas para evitar casos similares. La comunidad ha reaccionado con indignación, pidiendo más protección para los mayores en situaciones de vulnerabilidad. La situación plantea preguntas sobre el acceso a la vivienda y la responsabilidad de las instituciones ante casos de desahucio. La experiencia de esta mujer se convierte en un caso emblemático de los desafíos que enfrentan las personas mayores en contextos de crisis.
Encuesta: ¿Se pueden evitar desahucios como el de Maricarmen?


























