El gobierno peruano declaró estado de emergencia en 707 distritos de 17 regiones debido al déficit hídrico. La situación afecta especialmente a las zonas de Cusco, Apurímac y Junín, donde el clima seco intensifica la crisis. En estos lugares, se reportan 77 incendios activos y 1.787 focos de calor a nivel nacional.

La atención a estas emergencias se ve limitada por la escasez de recursos humanos en el Cuerpo de Bomberos. Esta falta de personal dificulta la respuesta ante los incendios, que se han multiplicado en áreas con sequía severa. El gobierno busca coordinar acciones para mitigar el impacto, pero la escasez de personal sigue siendo un obstáculo.

El déficit hídrico ha sido un problema recurrente en Perú, especialmente en zonas rurales donde el acceso al agua es limitado. En los últimos años, la sequía ha afectado a varias regiones, generando crisis en la agricultura y la vida cotidiana. Esta situación se agrava con la falta de infraestructura adecuada y la escasez de recursos para la gestión del agua. La emergencia actual refleja la urgencia de una mejor planificación hídrica y una respuesta más eficiente ante los desafíos climáticos.