El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, denunció que el AVE Madrid-Andalucía ha dejado de ser un medio de transporte seguro tras el choque mortal entre dos trenes en Toledo. El accidente, ocurrido el miércoles alrededor de las 9 de la mañana, dejó al menos 68 muertos y 15 heridos graves. El choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo, que se encontraba detenido en la vía, provocó el descarrilamiento de ambos trenes.
La línea Madrid-Sevilla fue cerrada temporalmente tras el siniestro, que se produjo en el kilómetro 118. Adif, la empresa encargada de la gestión de las vías, anunció la suspensión de la circulación entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. El responsable del sindicato Renfe UGT calificó el accidente como un choque "teóricamente imposible", lo que ha generado debates sobre la seguridad de las vías.
Moreno exigió una revisión inmediata de todas las vías en Andalucía y destacó la necesidad de transparencia y rigor. Recordó el impacto del accidente de Adamuz en enero, que también dejó múltiples víctimas. El líder andaluz anunció tres días de luto oficial por el siniestro, con banderas a media asta.
El sindicato Ferroviario cuestionó la atribución del accidente al factor humano, insistiendo en la necesidad de una auditoría de la inversión realizada en la línea. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando las causas del choque, que ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en el transporte de alta velocidad en España.





















