El Gobierno ha iniciado este lunes el traslado de unos 1.700 migrantes desde las playas de El Trampolín y Benítez hacia el puerto de Ceuta, tras la decisión de la Audiencia Nacional de acelerar el proceso. El ministro Ángel Víctor Torres destacó la "rapidez" de la Audiencia y reivindicó el puerto como la opción "más idónea" para la gestión de los casos. Según fuentes oficiales, los trabajos se retomarán "lo antes posible" para permitir la devolución de los migrantes que no tienen derecho a permanecer en España.

La operación, que se desarrolla en directo, ha generado caos en las playas debido a la gran cantidad de personas involucradas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó que las diligencias ordenadas por la magistrada no apuntan a responsabilidades de altos cargos, sino a instancias superiores del Estado. Mientras, la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, criticó la gestión del Gobierno, señalando que tardó demasiado en enviar recursos para afrontar la crisis humanitaria en Ceuta.

El traslado se realiza en un contexto de tensión en la región, con el debate sobre la gestión de los migrantes y la necesidad de una solución rápida y eficiente. El Gobierno insiste en que el puerto de Ceuta es la mejor opción para garantizar la legalidad y la seguridad en el proceso.