Decenas de seguidores del chavismo se movilizaron en Caracas el jueves 17 de septiembre para protestar contra el acuerdo petrolero firmado entre Venezuela y Estados Unidos el 28 de agosto. Los manifestantes rechazaron el acuerdo, considerado histórico, y exigieron un salario digno, mientras denunciaban la escasez de recursos básicos. El sueldo base mensual en Venezuela sigue siendo de apenas 130 bolívares, lo que equivale a unos 0,15 dólares según el tipo de cambio vigente.

La protesta se desarrolló en el centro de Caracas, con participantes vestidos con camisetas blancas y llevando carteles que rechazaban el acuerdo. Los manifestantes argumentaron que el pacto no resuelve las crisis económicas del país y que, en cambio, profundiza la dependencia de Estados Unidos. Aunque no hubo enfrentamientos, la movilización reflejó la creciente insatisfacción con la política económica del gobierno.

El acuerdo petrolero, según informes, permitiría a Venezuela exportar crudo a Estados Unidos, pero los críticos sostienen que no garantiza estabilidad ni mejora la situación de los ciudadanos. Mientras tanto, el gobierno sigue buscando apoyo internacional para enfrentar la crisis, aunque las protestas muestran la resistencia interna a ciertas decisiones.