El Rey Felipe VI y la reina Letizia han realizado este miércoles una visita oficial a Ceuta, tras 20 años sin que un jefe del Estado visitara la ciudad autónoma. La jornada ha incluido actos institucionales, un homenaje a las víctimas de la crisis migratoria y declaraciones sobre la soberanía española en los territorios.

El monarca ha subrayado la importancia de Ceuta y Melilla como parte irrenunciable de España, calificando su pertenencia al país como "innegociable e indiscutible". Durante su discurso en Ceuta, Felipe VI ha reivindicado la soberanía del Estado y ha pedido solidaridad europea frente a las amenazas migratorias. También ha destacado la necesidad de unidad institucional tras la crisis de julio.

La visita ha sido recibida con fuerte simbolismo por parte de la población local, que ha mostrado su apoyo al Rey. En el cementerio musulmán de Ceuta, el monarca y la reina han rendido homenaje a las 90 personas fallecidas durante la entrada masiva de migrantes en la ciudad. La ceremonia ha sido un acto de conmemoración y reconocimiento de la situación compleja que enfrenta la región.

La visita de Felipe VI a Ceuta y Melilla representa un gesto institucional importante tras un periodo de ausencia prolongada. La última vez que un jefe del Estado visitó estas ciudades autónomas fue hace casi veinte años, lo que ha generado un interés especial en la comunidad local y en el ámbito político. La visita se enmarca en un contexto de debate sobre la forma de Estado y la importancia de los gestos simbólicos en la política española.