La crisis de los niños autistas en Venezuela se agrava tras el sismo de febrero. Más de 760 familias enfrentan dificultades para garantizar el acceso a servicios básicos, incluida la alimentación adecuada. Mía, una de las afectadas, ha dormido en un refugio durante más de 15 días, sin poder mantener la dieta sin gluten necesaria para su hija. La escuela a la que asistía también está prevista para demolición, lo que complica aún más su situación. Muchas familias no pueden mantener la dieta específica requerida por los niños autistas, lo que pone en riesgo su salud. La situación se agrava por la falta de infraestructura y recursos en la zona. Las autoridades locales han sido alertadas sobre la necesidad de apoyo urgente para estas familias.