La elección presidencial en Brasil dio inicio el 4 de octubre, con el voto abierto a todo el país. Según los primeros resultados difundidos, Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente Jair Bolsonaro, lidera la carrera electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva, ex-presidente y líder del Partido de los Trabajadores. El recuento de votos se lleva a cabo en condiciones de normalidad, aunque la Policía Federal ha anunciado que investiga una posible injerencia de Estados Unidos en el proceso electoral, según informes de medios locales.

Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal, ha prometido reducir el gasto público y mejorar la seguridad, temas que han resonado con una parte significativa de la población. Por su parte, Lula, candidato del Partido de los Trabajadores, se ha centrado en políticas sociales y derechos, algo que ha atraído a sectores más urbanos y de izquierda. Los primeros datos del recuento muestran que Bolsonaro supera al ex-presidente con un margen de aproximadamente cinco puntos porcentuales.

La elección se ha caracterizado por un alto nivel de participación, con más de un millón de ciudadanos votando en las primeras horas de la jornada. Aunque el resultado final aún no está definido, los primeros datos sugieren que Bolsonaro podría ganar la elección en primera vuelta, lo que marcaría un cambio significativo en la política brasileña. Sin embargo, la investigación de la Policía Federal sobre posibles intervenciones externas sigue en marcha, lo que añade un elemento de incertidumbre al proceso electoral.