El temporal de lluvias torrenciales que azota Cataluña ha dejado al menos dos víctimas mortales y más de 4.000 incidencias, según informes oficiales. La estación meteorológica de Can Bruixa en Barcelona registró 213 litros por metro cuadrado, un récord histórico.

La tormenta provocó inundaciones graves en varias zonas, incluida Barcelona, donde se reportaron desbordamientos de ríos y daños a infraestructuras. Protección Civil emitió alertas por riesgo de desbordamientos en la región. En Tordera, un hombre murió tras la caída de un muro durante el temporal. En Montornès del Vallès, otra persona falleció debido a las condiciones extremas.

Los bomberos continúan buscando a una persona desaparecida en la riera de Pineda. El servicio de transporte en Cataluña se vio gravemente afectado, con suspensiones de trenes y carreteras cortadas. Más de 12 carreteras se encontraron intransitables en la región.

El gobierno regional, liderado por Salvador Illa, advirtió sobre la gravedad de la situación, especialmente en la mitad norte de Cataluña. A pesar de la alerta, no se han confirmado más muertes. Protección Civil pide a la población mantener la máxima prudencia ante las lluvias continuas.

El fenómeno climático ha causado graves consecuencias en la movilidad y la seguridad, con múltiples rescates y evacuaciones. La situación sigue siendo compleja, con riesgos de inundaciones y daños a la infraestructura. La comunidad se prepara para los posibles efectos secundarios del temporal.