El senador brasileño Flávio Bolsonaro abandonó el país el martes tras perder las elecciones del domingo y enfrentar una orden judicial que le prohibía salir. Según informes de medios argentinos, Bolsonaro cruzó la frontera con su familia y tomó un avión privado hacia Ecuador, donde se preparaba para viajar a Estados Unidos. El gobierno de Donald Trump confirmó que autorizó su entrada al país y expedirá visados para su familia.

Bolsonaro, candidato derrotado en el balotaje, dejó Brasil poco después de las elecciones, en plena presión judicial. El Tribunal Supremo de Brasil había ordenado que entregara su pasaporte, pero él y su familia escaparon antes de cumplir la medida. La administración Trump, según fuentes políticas, dio el visto bueno para su llegada a territorio estadounidense.

La huida de Bolsonaro plantea interrogantes sobre el futuro del bolsonarismo en Brasil y podría generar una disputa por el liderazgo de la derecha brasileña. Migraciones de Argentina confirmó la escala de Bolsonaro en Ecuador, mientras que el gobierno de Milei en Argentina anunció que el senador partió desde Puerto Iguazú hacia el país.

La situación ha generado reacciones en Brasil, donde el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó su salida de "vergonzosa". Mientras tanto, Estados Unidos ha anunciado que acogerá al senador y a su familia, aunque la decisión no ha sido oficialmente confirmada. La comunidad política brasileña sigue de cerca los movimientos de Bolsonaro, mientras se espera una respuesta oficial del gobierno brasileño.