La plaza de la Puerta del Sol en Madrid se ha llenado este domingo de personas que acampan para exigir medidas contra los desahucios, especialmente tras el caso de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada de su vivienda tras más de 70 años de residencia. La protesta, que se prolonga desde el sábado, ha reunido cientos de personas que se han instalado en la plaza, mezclando la movilización por la vivienda con la defensa de la educación pública.

La acampada se ha desarrollado junto a una manifestación de profesores, estudiantes y familias que reclaman más recursos para las escuelas y mejores condiciones laborales. La protesta ha sido acompañada por cánticos, batucadas y consignas que unen las demandas por vivienda digna con la defensa de la educación. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido aprobar un decreto sobre vivienda el martes, aunque ha evitado hacer comentarios directos sobre la acampada.

El caso de Maricarmen ha sido el detonante de la movilización, que ha ganado fuerza en las últimas semanas. El sindicato de inquilinas, que impulsa la acampada, basa su acción en la negociación colectiva y la defensa de los derechos de los habitantes frente a las empresas inmobiliarias. La protesta sigue en marcha, con la esperanza de que el gobierno tome medidas concretas para evitar más desahucios.