El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció en la ONU el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos y alertó sobre el avance del expansionismo estadounidense. Durante su discurso ante la Asamblea General, Rodríguez destacó el impacto negativo de las sanciones en la economía cubana y reiteró la necesidad de una relación equitativa entre ambos países.

Aunque Cuba rechazó cualquier forma de injerencia o precondiciones, el canciller insistió en que el país sigue abierto a negocios con empresas estadounidenses. Esta postura se reflejó en declaraciones recientes donde se mencionó la disposición a dialogar sin condiciones previas. Sin embargo, Rodríguez también advirtió sobre la persistente amenaza de una acción militar estadounidense contra la isla.

La delegación italiana que visitó Cuba destacó en redes sociales el impacto del bloqueo estadounidense en la población cubana. Esta situación ha generado una creciente presión internacional para que Estados Unidos revise sus políticas hacia la isla. Mientras tanto, Nicaragua reafirmó su alianza con Cuba y otros países en la ONU, señalando un contexto geopolítico complejo.