El presidente ucraniano Volodímir Zelenski acusó a Rusia de incumplir la tregua energética anunciada por Donald Trump, tras nuevos ataques contra instalaciones de gas y energía en el país. Según informes de medios ucranianos, los bombardeos afectaron tres centrales eléctricas y redes de distribución, lo que ha generado una crisis de suministro en varias regiones. Zelenski exigió que Moscú cese los bombardeos si quiere que Kiev haga lo mismo, en un gesto de reciprocidad que busca frenar la escalada del conflicto.

El Kremlin negó haber confirmado el alto el fuego, aunque admitió que las conversaciones diplomáticas continúan. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que se hablará del tema cuando "tengan algo que decir", sin ofrecer una respuesta clara. A su vez, el vocero insistió en que Putin busca una paz duradera, no un cese temporal del fuego. Esta ambigüedad ha generado desconfianza en Kiev, que ve la tregua como una herramienta para reducir la presión sobre su infraestructura.

La situación se complica con la incertidumbre sobre el futuro de la tregua, mientras la UE avanza con sanciones contra Rusia. El paquete aprobado incluye a más de 1.600 personas y entidades vinculadas al complejo militar-industrial ruso, lo que refleja la creciente hostilidad hacia Moscú. Aunque el petróleo subió a más de 105 dólares por barril, la tensión persiste entre las potencias involucradas, con Ucrania en el centro de la confrontación.