Donald Trump se reunió en Nueva York con Delcy Rodríguez, mandataria interina de Venezuela, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. La reunión, a puerta cerrada, tuvo lugar al margen de los encuentros oficiales y fue calificada por Rodríguez como histórica. Ambos abordaron temas de cooperación estratégica, incluyendo asuntos relacionados con el petróleo, minería y deuda.

La reunión marca el primer encuentro directo entre un presidente de Estados Unidos y un gobernante venezolano desde la cumbre entre Barack Obama y Nicolás Maduro en 2015. Rodríguez llegó a Nueva York acompañada de una delegación que busca avanzar en acuerdos con Washington. Mientras, sectores de la oposición venezolana continúan exigiendo elecciones libres.

La Casa Blanca confirmó la participación de ambos líderes en la reunión, que se celebró en el contexto de una tensión política persistente entre Estados Unidos y Venezuela. Aunque no se detallaron los puntos específicos discutidos, la cita fue vista como un gesto de apertura en una relación marcada por desconfianza.

La reunión se desarrolló en un clima de expectativa, con miradas al futuro de las relaciones bilaterales. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, la conversación fue vista como un paso hacia una posible normalización.