Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, llamó a la movilización durante un mitin en Tarragona, asegurando que el voto masivo podría expulsar a Pablo Casado y a Santiago Abascal de la política. El líder socialista destacó la importancia de los servicios públicos y la paz internacional, mientras criticó la falta de inversión en infraestructuras ferroviarias por parte del Partido Popular. Sánchez recordó el accidente de Urda, en el que se habían producido graves consecuencias, y señaló que el Ejecutivo había tardado 15 años en revertir los recortes previos.

Por su parte, Santiago Abascal, líder de Vox, acusó al Gobierno de permitir que la cúpula de Adif priorizara beneficios y sobresueldos frente a la inversión necesaria tras el accidente. Desde Guadalajara, Abascal prometió devolver la seguridad a las mujeres, reducir impuestos y proteger al campo español. También criticó la corrupción del Ejecutivo, calificándola como un factor que "arruina y mata".

La campaña electoral se intensifica con enfrentamientos directos entre los principales líderes políticos. Sánchez busca consolidar su reelección, mientras Abascal busca ganar apoyo con propuestas de seguridad y economía. Ambos partidos presentan diferencias claras en sus enfoques, con Sánchez enfocado en la continuidad y Abascal en un cambio profundo. La elección se considera clave para el futuro político del país.