Rusia advierte de usar todo su armamento si se atacara a Kaliningrado, mientras Europa enfrenta nuevas tensiones con incidentes de espionaje, drones y conflictos diplomáticos. El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó a Europa de una "escalada" y negó intenciones de atacar a la OTAN en los próximos años. En paralelo, Estados Unidos revisa su presencia militar en Europa, según su embajador ante la OTAN, dependiendo de la política "America First".
Letonia expulsó a dos supuestos agentes rusos, mientras Moldavia convocó al embajador ruso tras incidentes con drones. Hungría se enzarzó en un conflicto diplomático con Moscú. Estos episodios reflejan un aumento de la tensión en la región, con acciones que involucran inteligencia, seguridad y relaciones diplomáticas.
La situación se agrava tras la guerra en Irán, donde algunos países de la OTAN rechazaron el uso de sus bases por fuerzas estadounidenses. La presencia rusa en Europa se intensifica, con movimientos de espionaje y confrontaciones diplomáticas. La OTAN se mantiene vigilante, mientras Rusia insiste en su postura defensiva. La tensión persiste, con riesgo de escalada en un contexto de inestabilidad regional.



























