El Partido Socialista (PSOE) y el Frente Amplio han acordado presentarse juntos en las elecciones al Senado del 29 de noviembre. La coalición, denominada "Senado de Progreso", incluirá a fuerzas como Izquierda Unida, Más Madrid, Movimiento Sumar y Ceuta Ya. Esta alianza busca evitar que el Partido Popular (PP) obtenga una mayoría absoluta en la cámara alta.
El acuerdo se logró tras negociaciones entre Rebeca Torró, líder del PSOE en el Senado, y Enrique Santiago, portavoz del Frente Amplio. Ambas formaciones se reservan dos de los tres primeros puestos en varias provincias. Las listas conjuntas están avanzadas en Baleares y Navarra.
La coalición se presenta en 47 circunscripciones, lo que representa un esfuerzo para consolidar la izquierda en el Senado. Sin embargo, el PP y Vox se disputan en Cataluña el voto de Aliança, una coalición regional que podría influir en el resultado final.
Esta alianza se produce en un contexto de tensiones entre las fuerzas de izquierda. Aunque el PSOE y el Frente Amplio han logrado un acuerdo, las relaciones entre ambos partidos han sido frágiles desde 2021. La coalición busca frenar la influencia de la derecha y garantizar una representación más equilibrada en las Cortes.
El CIS de Tezanos sitúa al PSOE 12 puntos por encima del PP en la encuesta más reciente. Esta ventaja electoral se combina con el pacto con el Frente Amplio, que se considera un logro importante para el partido socialista en la semana de la Fiesta Nacional.




















