La policía española ha desalojado un asentamiento de migrantes en los alrededores de la desaladora de Ceuta, en la frontera con Marruecos. Según fuentes oficiales, los agentes han reagrupado a varios individuos y han iniciado un proceso de expulsión. La medida se toma en el marco de una operación coordinada con la autoridad europea de fronteras, Frontex, para evitar duplicidades y actuar con coherencia.
La operación se enmarca en las políticas de control de fronteras en la zona de Ceuta, donde la presencia de migrantes ha aumentado en los últimos meses. La policía ha destacado la necesidad de actuar con "puntualidad y eficacia" para garantizar la seguridad de los ciudadanos. La medida ha sido respaldada por el ministro de Justicia, José María Alonso, quien ha insistido en la importancia de una acción conjunta con la Unión Europea.
Esta acción se produce tras una serie de incidentes similares en la zona, donde la policía ha tenido que intervenir para desalojar campamentos informales. La coordinación con Europa busca evitar que las autoridades locales actúen de forma individualista, lo que podría generar conflictos o duplicaciones en la gestión de los migrantes. La operación no ha reportado heridos ni detenciones, aunque se ha confirmado la expulsión de varios individuos.





























