El partido Podemos ha mantenido su desconfianza hacia el decreto de vivienda aprobado por el Gobierno, viéndolo como un "parche" insuficiente para resolver el problema de la vivienda en España. La líder del partido, Irene Montero, ha insistido en que su apoyo al texto depende de que se incluyan medidas más ambiciosas, algo que considera ausente en el acuerdo.

A la vez, Montero ha criticado la decisión del PSOE de negociar el paquete de medidas con Junts, partido que ha planteado la suspensión de desahucios en casos de inmuebles propiedad de fondos buitre. Esta postura ha generado tensiones dentro del gobierno, ya que Junts ha insistido en que no ha retomado la negociación política con los socialistas.

La situación refleja una división interna en el Ejecutivo, donde diferentes grupos políticos abordan el tema de la vivienda desde perspectivas distintas. Mientras Podemos espera una propuesta más sólida, el PSOE avanza con su proyecto, aunque con la presión de mantener la unidad en el seno del gobierno.

La tensión entre los partidos continúa, con el riesgo de que el decreto no cuente con el apoyo necesario para su aprobación definitiva.