Más chubascos afectaron el centro y el norte de Barcelona este domingo, con intensidades torrenciales que causaron preocupación. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, pidió a la población no bajar la guardia tras una noche complicada debido a las lluvias.

Las precipitaciones se concentraron especialmente en zonas urbanas, provocando inundaciones en calles y dificultades para el desplazamiento. Según informes locales, el nivel del agua en algunos puntos superó la altura de los vehículos, obligando a la movilización de servicios de emergencia.

Este fenómeno climático se suma a una serie de eventos similares registrados en la región en los últimos meses. El aumento de la frecuencia de lluvias intensas ha generado debates sobre el impacto del cambio climático en la zona. El gobierno local ha anunciado medidas de prevención para los próximos días, incluyendo la monitorización de los ríos y la mejora de los sistemas de drenaje.