Los trabajadores de autobuses en Barcelona anunciaron una huelga el 14 de octubre como parte de su lucha por mejores condiciones laborales. La medida afectará los horarios de los servicios de transporte público en la ciudad. Los conductores exigen que se cumplan las 35 horas semanales de trabajo a partir de 2027, además de mejoras en los horarios de inicio y finalización de turnos.
La huelga se produce en un contexto de creciente tensión entre los trabajadores del transporte y las autoridades locales. Según las fuentes, los empleados han estado negociando durante meses sin llegar a un acuerdo. La medida busca presionar a las autoridades para que se adopten cambios en las condiciones laborales, que los trabajadores consideran insostenibles.
Este tipo de movilizaciones ha sido común en Barcelona en los últimos años, especialmente en sectores con alta demanda de servicios públicos. La huelga de autobuses se suma a otras acciones similares en el transporte urbano, que han generado debates sobre la necesidad de mejorar las condiciones de los empleados. Las autoridades han anunciado que evaluarán las demandas, pero no han confirmado aún si se tomarán medidas concretas.























