Las playas de Barcelona permanecen abiertas durante el otoño tras la temporada de baño. El ayuntamiento ha decidido mantener algunos servicios en las orillas del mar para atraer a visitantes durante los meses de septiembre, octubre y noviembre.
Los servicios incluyen acceso a vestuarios, duchas y áreas de descanso. Además, se organizan actividades recreativas como clases de yoga al aire libre y talleres de arte en la arena. La decisión busca aprovechar el clima fresco y las temperaturas más suaves para fomentar la actividad física y el ocio.
Este anuncio sigue a la temporada de verano, durante la cual las playas de Barcelona registraron un auge de visitantes. El alcalde ha destacado la importancia de mantener espacios públicos accesibles durante todo el año. La medida también busca impulsar la economía local, fomentando la actividad turística fuera de la estación alta.
La apertura de las playas en otoño se ha convertido en una tradición en la ciudad. Aunque las temperaturas no alcanzan los niveles de verano, el clima mantiene condiciones adecuadas para actividades al aire libre. La iniciativa refleja una estrategia de promoción del turismo sostenible y la utilización eficiente de los espacios públicos.



























