El Frente Amplio y Podemos han decidido no presentarse como coalición única en las elecciones generales del 29 de noviembre. Ambas formaciones optarán por candidaturas separadas en Madrid y Cataluña, mientras que se unirán en Canarias. Esta decisión se tomó tras fracasar en alcanzar un acuerdo común en las negociaciones previas.
El líder de lista de ERC, Rufián, reconoció el "fracaso absoluto" de la unión de la izquierda y admitió haber "sobrestimado la fuerza electoral" que esperaba. Aunque defiende el acuerdo con Podemos, pidió disculpas por no lograr un Frente Amplio "real".
En Cataluña, el Frente Amplio apoyará a ERC, mientras que en Madrid, Podemos actuará de forma independiente. Esta división refleja las tensiones entre las izquierdas españolas, que han tenido dificultades para mantener una unidad electoral.
La decisión se produce tras años de desacuerdos, con el Frente Amplio y Podemos separándose en 2021. A pesar de esto, ambas formaciones mantienen una relación de cooperación en algunas regiones, como Canarias, donde se presentarán juntas.
Este escenario muestra la fragmentación de la izquierda en las elecciones generales, con cada formación buscando maximizar su influencia en las regiones donde tiene más posibilidades de éxito. La falta de un frente común podría afectar el resultado electoral, especialmente en las áreas clave del país.




















