El Papa León XIV visitó Uruguay durante su gira en Hispanoamérica, donde pronunció una misa multitudinaria en la ciudad de Paysandú, junto a la frontera con Argentina. Durante su recorrido, el Santo Padre cargó a tres bebés, una acción que llamó la atención de los fieles. En su discurso, el Papa animó a los católicos a «construir puentes» en una sociedad considerada la más laica de la región. Uruguay, país con una cultura secularizada, fue el primero de Hispanoamérica en legalizar el divorcio en 1907, lo que refleja una separación clara entre la Iglesia y el Estado.
El Papa reivindicó el mate como símbolo de amistad y encuentro, destacando su importancia cultural en la región. Durante su segunda jornada en Uruguay, visitó el Parque París Londres, donde ofreció la primera misa del sábado. También participó en una vigilia de oración con jóvenes, en la que artistas peruanos cantaron una canción dedicada a su visita. En Montevideo, el Papa abordó temas como la eutanasia y el aborto, rechazando estas prácticas.
La visita del Papa ha generado debates en Argentina, donde un experto analizó el impacto de su llegada en un contexto político marcado por ideologías en conflicto. A pesar de las expectativas, el historiador señaló que la presencia del Pontífice no reestablecerá fácilmente los vínculos entre los argentinos. La misa en Paysandú fue la primera en Latinoamérica para el Papa, y su homilía incluyó una llamada a la solidaridad y al encuentro entre personas. La misa fue presidida por más de 40.000 personas, lo que refleja el interés público por su visita.




























