Los arqueólogos han identificado hasta 23 explotaciones olivareras en la isla de Eivissa que datan del siglo III a. C. Estas áreas, según el estudio, producen aceite de oliva más temprano que cualquier otro registrado en España. La investigación revela que el aceite obtenido en estas zonas se cosechaba ya antes de la era cristiana.

Este descubrimiento se basa en análisis de restos arqueológicos y muestras de aceite en recipientes encontrados en el territorio. Los expertos destacan que estas explotaciones representan una forma primitiva de producción agrícola en la región. La existencia de una oleoteca, que sería la primera en la península ibérica, sugiere un desarrollo temprano de la industria del aceite de oliva en el Mediterráneo.

La historia del aceite de oliva en España se remonta a épocas anteriores a la conquista romana. Estas hallazgos en Eivissa, una isla perteneciente a las Islas Baleares, ofrecen nuevas pistas sobre las prácticas agrícolas y económicas en la región durante la antigüedad. La presencia de estas explotaciones indica un conocimiento avanzado de la agricultura en el Mediterráneo en el periodo que precedió a la era cristiana.