Un choque entre dos trenes de alta velocidad en la zona de Urda, Toledo, ha dejado al menos 68 muertos, según informaciones preliminares. El incidente ocurrió alrededor de las 7:54 de la mañana, cuando un tren AVE con destino a Sevilla desde Madrid se estrelló contra otro tren Iryo que circulaba en la misma vía. El choque, que se produjo en una zona poco conocida para el público general, ha generado una gran conmoción en la región.
El tren AVE, que llevaba más de 540 pasajeros, se dirigía hacia Sevilla, mientras que el tren Iryo, que transportaba a su vez un número similar de personas, se encontraba en el mismo trayecto. Las imágenes capturadas por drones muestran la devastación causada por el impacto. El balance de víctimas fatales supera al registrado en el accidente de Adamuz, en Córdoba, que aún no ha sido claramente resuelto después de nueve meses.
La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía se ha visto interrumpida, y se han establecido centros de atención para las familias en la estación de Atocha y en Sevilla. Las aerolíneas Iberia y Air Europa han reforzado las conexiones con Sevilla y Málaga, limitando precios y añadiendo plazas para ayudar a los viajeros afectados.
El guardia civil sevillano de 31 años, que viajaba hacia Sevilla por motivos personales, falleció en el accidente, según confirmó su familia en la estación de Santa Justa. La tragedia ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en las vías ferroviarias, especialmente en zonas con menos tráfico. La investigación continúa para determinar las causas exactas del choque.



























