Bélgica ha alertado sobre una amenaza real de Rusia en Europa, denunciando que Moscú intenta debilitar la unidad y la defensa aérea de la OTAN. Esta advertencia se basa en observaciones de actividades militares rusas en la región, que según fuentes belgas, buscan fracturar la cohesión de la alianza.

La OTAN también ha respondido a las acciones rusas, con el comandante supremo aliado en Europa, Alexus Grynkewich, que presentará en Varsovia su "teoría de la victoria" ante un posible ataque ruso. Su discurso busca tranquilizar a los miembros de la alianza en el flanco oriental, donde la amenaza de nuevas acciones del Kremlin sigue siendo una preocupación.

Estas tensiones se han agravado tras el anuncio de Donald Trump sobre una tregua energética inmediata entre Rusia y Ucrania, aunque ambos países no han confirmado aún los términos. Esta medida, que incluye la importación de diésel ruso, ha generado rechazo en Europa, que teme una posible debilidad en la postura de Occidente frente a Moscú.

La situación refleja una creciente inquietud en la OTAN sobre las operaciones híbridas rusas, que han aumentado en los últimos meses. La alianza busca reforzar su capacidad de respuesta, pero la coordinación entre sus miembros sigue siendo un desafío. La tensión entre Occidente y Rusia persiste, con efectos que se sienten en la seguridad europea.