Durante la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, Estados Unidos y China anunciaron la creación de un canal de comunicación para abordar incidentes relacionados con la inteligencia artificial. Este mecanismo permitirá a las dos potencias intercambiar información sobre los riesgos y beneficios de la tecnología. El presidente estadounidense denominó a la IA como "superinteligencia", destacando su importancia estratégica. La próxima reunión del programa está programada para noviembre.

La iniciativa se enmarca en el contexto de una relación bilateral compleja, marcada por tensiones en diversos ámbitos. Aunque la cooperación en tecnología sigue siendo un tema clave, la creación de este canal refleja un esfuerzo por mejorar la comunicación entre las dos potencias. La entrega de pandas por parte de China, simbolizando amistad y cooperación, también fue destacada como parte del contexto de la cumbre.