El presidente estadounidense, Donald Trump, ha decidido suspender temporalmente las sanciones contra Rusia, aprobadas por el Congreso en septiembre, en un gesto que refleja su apoyo a Vladimir Putin. Esta medida, anunciada el viernes 16 de octubre de 2026, se justifica bajo el argumento de "interés nacional", lo que ha generado críticas en Washington y entre aliados como Ucrania.

La decisión de Trump, que incluye la paralización de restricciones económicas contra Moscú, se produce tras una semana de tensiones entre Washington y Kiev. Zelenski ha señalado que sigue siendo más fácil tratar con Trump que con Putin, pese a sus llamamientos a un nuevo gobierno en Ucrania. A su vez, Rusia ha reiterado que Zelenski no busca la paz, según declaraciones del portavoz de la Presidencia rusa.

La suspensión de las sanciones también se da en un contexto donde Trump ha autorizado operaciones con diésel ruso, lo que marca un nuevo giro en su relación con el Kremlin. Esta decisión ha sido criticada por medios y analistas que señalan un retroceso en la presión contra Rusia en la guerra en Ucrania. A pesar de esto, Alemania ha mantenido su confianza en el compromiso de Estados Unidos con Ucrania.

La política de Trump hacia Rusia ha sido marcada por cambios constantes, desde la imposición de sanciones hasta su acercamiento a Putin. Esta nueva medida refleja una estrategia que prioriza intereses geopolíticos sobre la estabilidad en el este de Europa. La situación sigue siendo compleja, con tensiones entre Washington, Moscú y Kiev.