El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó durante entrevistas con Fox News que Estados Unidos tiene "control total" sobre Venezuela y que ambos países poseen "casi el 50%" del petróleo mundial. Esta declaración se realizó a pocos días de la apertura de los colegios electorales para las elecciones intermedias del 8 de noviembre.

Trump destacó que Estados Unidos extrae "miles de barriles de petróleo por semana" de Venezuela, lo que, según él, refleja el control total del país. Además, sostuvo que el petróleo mundial está "casi dividido a partes iguales" entre Estados Unidos y Venezuela. Esta postura se da en un contexto donde las elecciones intermedias son clave para el futuro político del país.

Las elecciones intermedias, que se celebrarán el 8 de noviembre, marcan un punto crucial en la carrera política estadounidense. El resultado podría afectar la composición del Congreso y, por ende, la capacidad del presidente para impulsar nuevas políticas. En este marco, la postura de Trump sobre Venezuela y el petróleo podría influir en su imagen electoral.

La tensión en Oriente Medio y los ataques estadounidenses contra Irán también han generado preocupación entre los republicanos, quienes ven estos eventos como un factor negativo para sus resultados. A pesar de esto, Trump ha insistido en su control sobre Venezuela, un tema que ha sido central en su campaña electoral.

Las elecciones intermedias son una oportunidad para los partidos políticos para reforzar su posición en el Congreso. Para Trump, mantener un control sobre recursos estratégicos como el petróleo es un argumento clave para justificar su política exterior. La postura de Trump sobre Venezuela y el petróleo se enmarca en una estrategia para mantener su influencia en la política nacional y internacional.