La región de Valencia y Alicante fue golpeada por lluvias intensas que provocaron inundaciones graves, dejando al menos dos muertos y obligando a confinar a 145 municipios. Según informes de medios locales, las precipitaciones superaron los 700 litros por metro cuadrado en 24 horas, causando desbordamientos de ríos y zonas anegadas. La Unidad Militar de Emergencias inició operaciones de rescate, utilizando helicópteros para auxiliar a personas aisladas.
Las autoridades regionales ordenaron el confinamiento del litoral sur de Valencia y el norte de Alicante, prohibiendo desplazamientos y recomendando permanecer en viviendas. Se advirtió a la población sobre los riesgos de zonas inundables, ríos y barrancos. En Oliva, una anciana fue encontrada muerta tras el paso de la tormenta. La Generalitat justificó las medidas como proporcionales para garantizar la seguridad.
Este temporal se suma a una serie de eventos climáticos extremos en la zona, que han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de infraestructuras y la necesidad de planes de emergencia más eficaces. Las inundaciones han afectado infraestructuras y viviendas, con calles completamente anegadas. La situación ha exigido una respuesta coordinada entre servicios de emergencia y autoridades locales. La comunidad sigue bajo alerta mientras se evalúan los daños y se continúan los esfuerzos de rescate.



























