Macron visitó España en la última etapa de su mandato, marcando una despedida simbólica tras una década de relaciones bilaterales. La visita, que incluyó reuniones con líderes españoles, tuvo lugar días después de que el Tribunal Constitucional español desbloqueara la ratificación del Tratado de Amistad entre Francia y España. Este acuerdo, firmado en 2017, busca fortalecer la cooperación entre ambos países en diversos ámbitos, incluyendo la seguridad y la defensa.
La visita de Estado, la primera en casi diez años, reflejó la importancia que Francia otorga a su relación con España, especialmente en un contexto de cambios políticos en ambos países. Durante las conversaciones, se abordaron temas como la crisis migratoria, la seguridad en el Mediterráneo y la coordinación en asuntos internacionales. La ratificación del tratado, ahora posible, representa un paso clave para consolidar la estabilidad en la región.
La presencia de Macron en Madrid también tuvo un componente diplomático, con el objetivo de reforzar lazos históricos y promover una cooperación más estrecha en temas de interés común. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, la visita fue vista como una señal de continuidad en la relación entre los dos países, pese a las diferencias políticas que a veces marcan su interacción.


























