Los candidatos derrotados en las elecciones presidenciales brasileñas se han declarado neutrales para la segunda vuelta. Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva se enfrentarán el 25 de octubre sin apoyo de los candidatos que no lograron pasar a la fase final.

Según la encuesta Datafolha, Lula obtuvo el 45 por ciento de los votos válidos, mientras que Bolsonaro logró el 42 por ciento. La primera vuelta fue marcada por un empate técnico entre ambos candidatos. En la jornada electoral, Bolsonaro alcanzó el 47,17 por ciento de los votos, frente al 44,99 por ciento de Lula.

La elección fue caracterizada por una polarización política intensa. La derecha obtuvo una mayoría en el Congreso y en las gobernaciones del país. Los resultados han generado una gran atención en los mercados emergentes, donde los bonos brasileños denominados en dólares se han comportado bien.

La segunda vuelta se realizará el 25 de octubre. Bolsonaro busca formar una coalición con tres exadversarios para aumentar su chances de victoria. Lula, por su parte, intentará mantener su ventaja en las encuestas y consolidar su apoyo en las bases.

La elección presidencial brasileña representa un momento clave en la política del país. La polarización entre los dos candidatos refleja las tensiones internas y las expectativas de los ciudadanos. La decisión del 25 de octubre podría marcar un cambio significativo en la dirección del gobierno brasileño.