Un equipo de investigadores madrileños ha desarrollado un hielo inteligente capaz de detectar sustancias químicas peligrosas en bebidas. Este dispositivo, introducido en un vaso, cambia de color y altera el sabor si detecta sustancias como la escopolamina, un compuesto utilizado en algunos productos ilegales. La tecnología, aún en fase experimental, solidifica la bebida en segundos, ofreciendo una protección inmediata.

El hielo, fabricado con sensores avanzados, se activa al contacto con sustancias específicas. Los científicos lo han probado con éxito en laboratorio, pero aún no se ha comercializado. El objetivo es prevenir intoxicaciones o fraudes en establecimientos. La innovación podría aplicarse en bares, restaurantes o eventos públicos.

La tecnología combina inteligencia artificial con materiales sensibles. Los investigadores esperan mejorar su precisión antes de lanzarlo al mercado. Aunque no hay fechas definidas, el proyecto sigue en desarrollo. La idea busca ofrecer una solución sencilla y efectiva para la seguridad alimentaria.