El presidente estadounidense Donald Trump anunció un acuerdo con Dinamarca para garantizar el "control permanente" de la seguridad en Groenlandia. La medida se produce tras meses de amenazas de Trump de "tomar" la isla por motivos de seguridad nacional, argumentando su ubicación estratégica y su riqueza mineral.
Según fuentes oficiales, el acuerdo permite a Estados Unidos ampliar su presencia militar en la isla, sin ceder la soberanía danesa ni la autodeterminación groenlandesa. Dinamarca defiende el pacto, señalando que la situación en el Ártico ha cambiado y que la seguridad compartida es ahora más necesaria que nunca.
La OTAN celebró el acuerdo por su importancia para la seguridad del Ártico, aunque algunos observadores advierten sobre el aumento de tensiones en la región. Trump insistió en que ningún adversario podrá tener una base o presencia militar en la isla, mientras que Dinamarca reafirma su compromiso con la cooperación.


























