Myriam Hernández rompió en lágrimas durante un concierto en Lima al recordar a su sonidista fallecido, Pablo González. La artista interpretó la canción "Se me fue", dedicada al técnico, y no pudo contener el dolor al evocar su muerte. La emotiva escena ocurrió en el escenario, donde Hernández compartió un momento íntimo con su público. Los seguidores de la cantante respondieron con cariño, cantando junto a ella para apoyarla en ese instante. La muerte de González, cuya causa no fue especificada, marcó un punto de dolor para la artista. La interpretación de la canción se convirtió en un gesto de homenaje y duelo. La situación refleja la cercanía entre la cantante y su equipo técnico, que fue clave en sus presentaciones. La reacción de Hernández muestra la profundidad de su vínculo con González, quien fue parte fundamental de su carrera musical. La pérdida impactó directamente en su actuación, transformando el concierto en un momento de conmemoración. La comunidad artística y el público reaccionaron con empatía, reconociendo la importancia del técnico en el éxito de la artista. La tragedia sigue siendo un tema sensible, pero el gesto de Hernández ha sido visto como un acto de honestidad y conexión emocional.