Los sistemas de refrigeración de varios supermercados en Europa han sido hackeados, lo que ha obligado a desechar alimentos. Los ataques permitieron modificar los controles de temperatura de cámaras frigoríficas y congeladores. Esto puso en riesgo la cadena de frío, lo que hizo que los alimentos se vieran afectados. Además, la seguridad de sangre, vacunas, medicamentos y muestras biológicas también fue comprometida.
La investigación está en marcha para identificar a los responsables de los hackeos. Se han reportado incidentes en múltiples países europeos, aunque no se ha especificado cuáles. Los sistemas afectados incluyen tanto grandes cadenas como establecimientos independientes. Los responsables de los ataques no han sido identificados hasta ahora.
Este tipo de incidentes ha ocurrido antes en otros sectores, pero nunca en la cadena de refrigeración de alimentos. La seguridad de los sistemas informáticos en supermercados ha sido un tema de preocupación en los últimos años. Esta situación ha generado alertas en la industria alimentaria y en las autoridades sanitarias. La investigación continúa para determinar el alcance completo del daño y prevenir futuros incidentes.
























