El precio del diésel en España subió casi un 70% antes de aplicar impuestos desde el inicio de la guerra en Irán, según datos publicados por *La Razón*. Esta subida, que afecta a todos los sectores que dependen del combustible, ha generado preocupación entre transportistas y agricultores, que han anunciado la posibilidad de movilizaciones para defender sus intereses.

Los transportistas, especialmente aquellos que operan en carreteras nacionales, han expresado su malestar ante el incremento de costos, que podría afectar la viabilidad de sus negocios. Por su parte, los agricultores, que dependen en gran medida del transporte de sus productos, han señalado que la subida del diésel podría provocar una crisis en el sector agrícola.

La situación ha generado una tensión en el sector logístico, con algunos empresarios que ya han comenzado a planificar acciones colectivas para presionar por una solución. Aunque no se ha confirmado una huelga general, la amenaza de movilizaciones ha sido clara y ha sido respaldada por organizaciones de la industria.

El gobierno ha sido llamado a intervenir, pero hasta ahora no ha anunciado medidas concretas para mitigar el impacto de esta subida. Mientras tanto, el sector sigue en alerta por el posible efecto en la economía nacional.