Miles de inmigrantes han regresado a Marruecos tras cruzar irregularmente la frontera con Ceuta, en un contexto de tensión entre España y Marruecos. Según informes, alrededor de 60.000 personas han intentado llegar a Ceuta en los últimos días, lo que ha generado incidentes violentos en la zona. Marruecos ha detenido a 70 personas por estos incidentes, mientras que las autoridades españolas afirman que el flujo migratorio se ha detenido y han instalado barreras en el espigón de El Tarajal.
Los migrantes, en su mayoría de origen africano, han tenido que regresar a Marruecos debido al cierre de tiendas en Ceuta y la falta de alimentos. Algunos han comentado que vieron en redes sociales que era fácil cruzar la frontera, pero ahora enfrentan dificultades para sobrevivir. A pesar de esto, muchos siguen con la intención de volver a intentar cruzar, ya que han encontrado en Marruecos alimentos para alimentarse y recaudar recursos.
El presidente del gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha visitado Ceuta para evaluar la situación, mientras que el gobierno español atribuye la crisis a mafias que organizan la migración y defiende la cooperación con Marruecos. La tensión ha reabierto preguntas sobre la relación entre España y Marruecos, especialmente en temas de inmigración y el Sáhara Occidental.




























